Los bosques de Europa están perdiendo cada vez más biomasa debido a perturbaciones como sequías e insectos. Desde 2018, esta situación ha empeorado notablemente en los bosques más antiguos y ricos en biomasa de Europa Central. Las investigaciones muestran que, desde 2018, cada hectárea de bosque perturbado ha experimentado un 46% más de pérdida de biomasa.
Los bosques de Europa son algunos de los mayores depósitos de carbono del planeta, almacenando 10.600 millones de toneladas de carbono. Sin embargo, entre 1985 y 2023, se perdieron 6.500 millones de toneladas de biomasa debido a perturbaciones como incendios, insectos y tala. Aunque parte de estas pérdidas se compensó con el crecimiento de los bosques, desde 2018, la pérdida de biomasa debido a perturbaciones naturales ha aumentado rápidamente.
Las investigaciones predicen que la capacidad de almacenamiento de carbono de los bosques europeos disminuirá un 39% entre 2010 y 2030. Esta situación pone en peligro el papel de los bosques en la lucha contra el cambio climático. Los expertos subrayan la necesidad de una mejor gestión forestal y una reducción en la cantidad de tala.
