Un estudio del Laboratorio Bigelow publicado en PNAS determinó que los bosques de kelp del norte de Maine han sido desplazados por densas algas turf a causa del calentamiento antropogénico, y que este cambio altera el ecosistema hasta el nivel microbiano.

La investigación muestra cómo la pérdida de especies fundamentales propaga sus efectos a todos los niveles del ecosistema, modificando procesos bioquímicos básicos y las interacciones entre especies.