El equipo LCBC de la Universidad de Oslo analizó datos continuos de resonancia magnética durante hasta dos décadas. Este análisis detectó cambios en la estructura cerebral al menos 7 años antes de la aparición de los síntomas del Alzheimer.
Las mediciones del grosor cortical se compararon con el período anterior al momento en que las placas pueden verse con PET. Esta comparación muestra que los cambios estructurales pueden comenzar al menos 7 años antes de la formación de placas.
Los investigadores todavía no saben si los cambios tempranos se originan en procesos dañinos que desencadenan la acumulación de amiloide o en otros procesos biológicos previos al amiloide. Destacan que se necesitan más estudios para explicar este mecanismo y superar la dificultad del tratamiento multifactorial del Alzheimer relacionado con la edad.
