Kenya, como uno de los mayores mercados de ropa de segunda mano de África, ha puesto de manifiesto los peligros potenciales para la salud pública derivados del creciente ingreso de textiles. En una carta científica, se destacó que estos desechos podrían aumentar el riesgo de infecciones bacterianas.
Los investigadores indican que se envían 4,5 mil millones de prendas usadas a África cada año y que el mayor vertedero de Nairobi recoge aproximadamente 86 toneladas métricas de desechos textiles al día. Estos desechos pueden contener patógenos como E. coli y Klebsiella, genes de resistencia antimicrobiana y microplásticos generados por la descomposición de telas sintéticas.
Aunque Kenya busca reforzar el reciclaje y la responsabilidad del productor mediante la Sustainable Waste Management Law, los investigadores abogan por el fortalecimiento de la supervisión de exportaciones internacionales y la creación de un mecanismo de EPR para los importadores de textiles. De lo contrario, los costos ambientales y de salud de los desechos recaerán exclusivamente en los países africanos.
