Investigadores de la Escuela de Ciencias Animales y Veterinarias de la Universidad de Adelaide analizaron 1.100 comentarios en 11 videos en línea. En los videos, los gatos mostraron signos de estrés como histería, mordiscos, intentos de escape y daño visible a las personas, pero estos comportamientos fueron etiquetados como 'juego'. El estudio encontró que entre el 75% y el 93% de los comentarios sobre estos videos tenían una perspectiva positiva de la interacción.
Los investigadores señalaron que los espectadores malinterpretaron los signos de estrés en los gatos, creyendo que el 'estrés real' debería ser más evidente y que los comportamientos como morder y arañar eran interpretados como muestras de afecto. Algunos espectadores creyeron que continuar con la interacción a pesar del malestar del gato era necesario para 'ganárselo' o que la confianza de los gatos en las personas hacía que estos comportamientos fueran inofensivos.
El estudio destacó que estas malinterpretaciones podrían violar los derechos de compañía de los gatos y reflejaron cómo se perciben más ampliamente las relaciones humano-gato. Los investigadores enfatizaron la importancia de educar al público para reconocer los signos de estrés en los gatos y respetar su autoridad durante las interacciones de juego.
