El equipo científico del rover Curiosity depende del apoyo de los ingenieros para analizar la composición química de las rocas con instrumentos como APXS y MAHLI. Los ingenieros seleccionan objetivos seguros para el brazo del rover, permitiendo mediciones incluso en terrenos polvorientos y accidentados. Esta semana se realizó contacto con cinco rocas diferentes, cuyas superficies fueron cepilladas para prepararlas para el análisis.
Además, los ingenieros han protegido las ruedas del rover evitando áreas de arena y grava, lo que le ha permitido recorrer más de 37 kilómetros. Tras una falla en un motor en 2016, el sistema de perforación fue completamente rediseñado, permitiendo desde entonces obtener muestras de más de 20 rocas.
Los ingenieros dirigen correctamente el brazo para entregar muestras a instrumentos internos como CheMin y SAM, y monitorean constantemente las condiciones atmosféricas y de la superficie. Este esfuerzo es crucial para comprender los cambios geológicos en las distintas capas del Monte Sharp.
