Kimi K3, desarrollado por Moonshot AI, es un modelo de inteligencia artificial gratuito y poderoso que puede competir con los modelos costosos de empresas estadounidenses como OpenAI y Anthropic. Esta situación reduce la motivación de los usuarios para pagar por servicios de IA de empresas estadounidenses y genera tensiones económicas y políticas sobre la estrategia de IA del gobierno.

Algunos asesores dentro de la administración Trump critican duramente los modelos chinos. Figuras como David Sacks y Emil Michael los describen con términos como 'lobotomizados' o 'idiota del pueblo', mientras que otros reconocen que China ha implementado con éxito su estrategia de código abierto. Esta división obstaculiza la propuesta de restricciones legales contra los modelos de IA chinos.

En paralelo, se aprobó un acuerdo de licencia de 1.500 millones de dólares para Anthropic, pero esto no resolvió completamente las preocupaciones de los creadores sobre el uso de datos de entrenamiento de IA. China, por su parte, planea mantener su ventaja tecnológica restringiendo la exportación de chips y modelos de IA.