El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, informó que durante los ataques de la noche se utilizaron más de 30 misiles balísticos y más de 170 vehículos aéreos no tripulados, causando daños en la infraestructura energética de 12 regiones y dejando al menos nueve personas heridas.

La capital, Kiiv, sufrió el daño más severo; las estaciones de transformación que distribuyen electricidad en la ciudad y que conectan con las centrales nucleares de Rivne y Khmelnytsky fueron objetivo de los ataques.

Estos ataques ocurrieron pocos días antes de que se celebraran las conversaciones tripartitas previstas en Abu Dhabi.