El aumento de la demanda de tecnologías de inteligencia artificial ha elevado los precios de la memoria a los niveles de 2007. Los expertos señalan que esta situación no es sostenible y que se necesita encontrar una solución.
Este aumento en los precios de la memoria afecta no solo a las computadoras, sino también a otras industrias.
Los expertos proponen desarrollar nuevos métodos de producción o tecnologías de memoria más eficientes como solución a esta situación.
