El gobierno de Canadá está proponiendo cambios comprehensivos para acelerar el desarrollo industrial y reducir los controles ambientales. Estas reformas legales, regulatorias y de política podrían debilitar significativamente la capacidad de evaluar los impactos ambientales y la protección de los hábitats de los peces y las especies en riesgo.
La mayoría de las poblaciones de salmones del Pacífico siguen disminuyendo, y la pesca se está restringiendo cada vez más. Casi la mitad de las unidades de conservación tienen datos insuficientes, lo que no permite evaluar de manera confiable el riesgo de extinción. Incluso cuando hay suficiente información sobre las poblaciones en riesgo, las regulaciones han fallado en implementar protecciones a tiempo.
La Política de Salmón Silvestre adoptada por Canadá en 2005 era una de las estructuras de protección más ambiciosas del mundo para las especies de uso comercial. Sin embargo, estas políticas han fallado debido a la falta de medidas necesarias, mecanismos de responsabilidad y compromisos políticos. Las políticas de protección y los compromisos de biodiversidad de Canadá no se están aplicando.
