Luke Littler se enfrentó a intensos abucheos del público durante las World Series of Darts Finals en Ámsterdam, situación que perturbó su concentración en el juego.

El viernes, a pesar de vencer a Danny Noppert, fue abucheado; el sábado, en el partido contra Nathan Aspinall, sufrió el mismo trato, lo que obligó al árbitro Charlie Corstorphine a intervenir.

El número uno del mundo insinuó que, tras esta experiencia traumática, podría no participar en futuros torneos en los Países Bajos.