El vehículo espacial Mission Extension Vehicle (MEV) de Northrop Grumman se separa de un satélite de comunicaciones propiedad de la empresa Optus, dejando su lugar a nuevos vehículos robóticos. Estos dispositivos permitirán que los satélites continúen sus misiones incluso cuando se agoten sus suministros de combustible.
El nuevo sistema está compuesto por el Mission Robotic Vehicle (MRV), equipado con dos brazos robóticos avanzados desarrollados por DARPA, y los módulos de propulsión modulares más pequeños conocidos como Mission Extension Pods (MEPs). En 2027, el MRV tiene como objetivo alargar la misión del satélite Optus por seis años más al instalar un módulo MEP en él.
Actualmente, hay dos MEV en órbita que han proporcionado 10 años de vida útil de servicio a tres clientes. El nuevo sistema busca hacer que el mantenimiento y las actualizaciones de los satélites sean más fáciles y económicos, con el objetivo de crear una infraestructura sostenible en el espacio.
