Investigadores de la Universidad de Kyoto lograron mapear la densidad de la termosfera a 500 km de altitud utilizando datos orbitales de los satélites Starlink. Este método emplea la técnica de tomografía para visualizar regiones difíciles de monitorear en la termosfera y podría ayudar a predecir con mayor precisión el movimiento de los satélites.

La termosfera está compuesta por gas eléctricamente neutro entre 100 y 1000 km de altitud y afecta las órbitas de los satélites. Este nuevo método mapeó en dos dimensiones la densidad de la termosfera analizando datos orbitales de más de 1200 satélites Starlink, mostrando consistencia con las observaciones de los satélites SWARM de la Agencia Espacial Europea.

Estos hallazgos podrían ayudar a hacer predicciones más precisas para reducir el riesgo de colisión entre la creciente congestión de satélites y desechos espaciales en órbita. Además, una mejor comprensión de la estructura de la termosfera podría contribuir al desarrollo de pronósticos más precisos del clima espacial.