Los Marines de EE.UU. firmaron un contrato de prototipo para integrar la estación de armas robótica Bullfrog M240, desarrollada por Allen Control Systems, en un sistema de defensa aérea ligera. Este sistema, equipado con una ametralladora de 7.62 mm, utiliza inteligencia artificial y tecnología de visión por computadora para detectar y seguir automáticamente objetivos aéreos y terrestres. El operador debe autorizar el disparo, pero la selección, seguimiento y reconocimiento de objetivos se realizan completamente por software.
El fabricante del sistema define a Bullfrog únicamente como una solución anti-dron, pero los videos compartidos muestran cómo el sistema cambia de objetivos aéreos a objetos en el suelo. Según los datos visuales, no se observa ningún software que impida la identificación de objetivos humanos. El M240 puede disparar 850 proyectiles por minuto y tiene un alcance efectivo de hasta 800 metros.
El Pentágono exige mantener el control humano en sistemas de armas automáticas, pero en sistemas como Bullfrog, la decisión del operador se basa en la información proporcionada por la inteligencia artificial. Esto plantea preguntas sobre cómo las máquinas influyen en decisiones letales. El sistema reduce el costo por impacto a aproximadamente 10 dólares, en lugar de usar misiles costosos para derribar drones baratos.
