Un estudio sobre el uso del 96% de dióxido de carbono en la delgada atmósfera marciana para producir combustible líquido para cohetes está logrando una alta producción de metano mediante la técnica de reducción electroquímica.
Liderado por Carter Racine, de la Universidad Texas A&M, y Ahmed Badreldin, de la Universidad de Mississippi, el investigación demuestra que es posible producir metano en Marte usando agua y dióxido de carbono.
Este avance busca reducir costos evitando la necesidad de transportar el combustible desde la Tierra.
