El reanálisis de los datos recopilados por el rover Spirit de la NASA entre 2004 y 2010 reveló trazas de hematita cristalina y magnetita modificada, lo que sugiere que Marte pudo haber tenido grandes cuerpos de agua en su pasado. Estos minerales indican cambios químicos resultantes de la interacción entre agua y rocas.

Al combinar los datos de 32 puntos diferentes recopilados por el rover Spirit en el cráter Gusev, se creó el perfil más detallado de los minerales de hierro en el suelo de Marte. La prevalencia de hematita cristalina sugiere que Marte pudo haber tenido grandes cuerpos de agua en su pasado.

Estos hallazgos indican que los procesos químicos relacionados con el agua en el pasado de Marte pudieron haber sido más comunes. Además, este estudio demuestra que los datos de las misiones espaciales pueden tener valor científico incluso mucho tiempo después.