Más variedad de tipos de verduras puede ayudar a mejorar las dietas y a que la agricultura sea más resistente al cambio climático. Los investigadores mostraron que la diversidad de verduras puede mejorar las dietas y hacer la agricultura más resistente al cambio climático.
El consumo mundial de verduras está por debajo de lo recomendado y el bajo consumo de verduras es uno de los cinco principales factores de riesgo dietético que contribuyen a la carga global de enfermedades. Los investigadores sostienen que producir solo las verduras más comunes de hoy no será suficiente.
Las verduras tradicionales y poco utilizadas son ricas en vitaminas y minerales, están bien adaptadas a las condiciones locales y son valiosas en las culturas alimentarias locales. Además, contienen características que pueden ayudar a los agricultores a desarrollar verduras más resistentes.
