El Maví de Egipto, conocido como el pigmento sintético más antiguo del mundo, se ha utilizado en Egipto hace 5000 años. Este pigmento se ha detectado en más de 500 obras en Hasanlu y Dinkha Tepe, en el noroeste de Irán, durante el período de la Edad del Hierro II. Estas obras muestran que el Maví de Egipto no solo se usó en Egipto, sino también en regiones lejanas.
El Maví de Egipto se produce mezclando materiales que contienen cobre, sílice, álcali y carbonato de calcio, y calentándolos a una temperatura específica. Este proceso también puede producir una variante verde del pigmento, conocida como Verde de Egipto. La producción de estos pigmentos demuestra la habilidad de los antiguos artistas para controlar los colores.
Los investigadores están analizando las obras con Maví de Egipto encontradas en Hasanlu para entender mejor el lugar de producción y el uso del pigmento. Estos análisis pueden ser una herramienta importante para comprender los movimientos y las interacciones de las culturas antiguas.
