Meta evaluó, bajo el plan denominado “Project OT”, reducir hasta un 60 % la plantilla de algunos equipos y automatizar tareas diarias con agentes de inteligencia artificial; los primeros despidos se produjeron en mayo, mientras que la segunda ronda fue cancelada. La empresa aprobó los detalles del plan, pero no reveló qué equipos fueron afectados.
El plan preveía transferir las tareas rutinarias de miles de empleados a la inteligencia artificial y gestionar esos sistemas con un pequeño equipo de supervisión; documentos internos y directivos indican que el CEO Mark Zuckerberg impulsó este cambio estructural.
El proyecto se detuvo antes de su implementación completa; persiste la incertidumbre sobre qué funciones son aptas para la automatización y cómo se reasignarán los empleados restantes a nuevas tareas.
