Un meteorito que impactó en el techo de una casa en Nueva Jersey contenía líquidos salados antiguos y rastros de complejos compuestos orgánicos, ofreciendo pistas sobre cómo los asteroides primitivos procesaron los componentes básicos de la vida. El meteorito, que cayó el 16 de julio de 2024 tras una explosión de meteoros que cruzó la región de Nueva York, fue estudiado por un equipo liderado por Peter Jenniskens del Instituto SETI y el Centro de Investigación Ames de la NASA. El meteorito contenía rastros de líquidos salados provenientes de la superficie de un asteroide primitivo, un proceso desconocido hasta ahora en un protoplaneta de este tipo.

El meteorito, que generó una onda de choque sentida por 16 personas en Nueva York y Nueva Jersey, se quemó en la atmósfera a una velocidad de 32.000 millas por hora (14,4 km/s), creando un meteorito brillante visible en varios estados. La fragmentación del meteorito provocó que su mayor fragmento impactara en el techo de una casa en la región de Hillsborough, Nueva Jersey. La rápida acción del propietario de la casa evitó la contaminación de los fragmentos del meteorito, lo que lo convirtió en uno de los ejemplos más puros de meteoritos CM1/2.