Se ha determinado que los elefantes asiáticos (Elephas maximus) satisfacen sus necesidades nutricionales alimentándose de diversas plantas en áreas boscosas con alta fragmentación. Esta flexibilidad está aumentando el riesgo de conflicto en áreas influenciadas por humanos.
Un estudio liderado por Mohammad Saiful Mansor de la Universidad de Malaya indicó que la flexibilidad alimentaria de los elefantes muestra un mayor riesgo de conflicto debido a la fragmentación de hábitats y la influencia humana. En particular, en las áreas de palma aceitera, el consumo de plantas de palma por parte de los elefantes está elevando la probabilidad de conflicto.
Un estudio genómico realizado en África reveló que la diversidad genética de los elefantes de la sabana y el bosque está disminuyendo en hábitats reducidos y fragmentados por la influencia humana. Se determinó que los elefantes en Eritrea y Etiopía viven en pequeños grupos aislados y que el aumento del matrimonio entre parientes cercanos.
