Una investigación de la Universidad de Kansas revela que los debates del movimiento #MeToo se centran principalmente en la imposición de castigos a los culpables, sin analizar las causas y la prevalencia de la violencia basada en género. Los investigadores analizaron los comentarios de un artículo publicado en el New York Times y encontraron que los lectores deseaban que los culpables fueran castigados e incluso vivieran en la pobreza. Esto indica la prevalencia de un enfoque punitivo.
La investigación muestra que los lectores ven el castigo como una solución y consideran justo que los culpables vivan en la pobreza. Esto indica la prevalencia de un enfoque punitivo. Sin embargo, este enfoque no analiza las causas y la prevalencia de la violencia basada en género.
Los investigadores señalaron que este enfoque punitivo no analiza las causas y la prevalencia de la violencia basada en género y, por lo tanto, no llega a las raíces del problema. La investigación destacó que este enfoque punitivo no analiza las causas y la prevalencia de la violencia basada en género y, por lo tanto, no llega a las raíces del problema.
