Microsoft explicó que la interrupción de la red de Xbox en julio fue causada por un fallo en un servicio de licenciamiento. Este problema impidió que los usuarios iniciaran los juegos que habían comprado, accedieran a sus cuentas o realizaran nuevas compras. El CTO de Xbox, Scott Van Vliet, indicó que el fallo ocurrió en un servicio de licenciamiento que opera fuera de la infraestructura de Xbox.
El corte afectó tanto a los usuarios finales como a los socios de Xbox. Los usuarios no pudieron acceder a escenarios que requerían un 'control de autorización' para los productos adquiridos. Según los términos de Microsoft, el control de autorización es un método utilizado para gestionar los derechos digitales del contenido 'comprado' por los usuarios finales. El equipo de soporte de Xbox detectó rápidamente el 'incidente mayor' e aisló la parte defectuosa de la infraestructura de la red. Redirigieron el tráfico de la red a las secciones saludables, restaurando casi por completo el acceso a la experiencia de Xbox.
Microsoft subrayó que una red compleja como Xbox no debería tener un solo punto de fallo. La compañía está trabajando en 'fortalecer' los sistemas vinculados a los procesos de inicio de sesión y lanzamiento de juegos, y planea mejorar la velocidad de respuesta a problemas que puedan afectar la plataforma.
