Microsoft ha comenzado a exigir el uso de chips Trusted Platform Module (TPM) para fortalecer la seguridad del sistema Key Management Service (KMS) en Windows Server. Estos chips verifican la identidad física y la integridad del software de los servidores KMS, con el objetivo de impedir el uso de servidores de activación falsos. El TPM demuestra que el servidor utiliza hardware aprobado por Microsoft y que no ha sido alterado.

El nuevo sistema se introducirá a partir de Windows Server 2025 y se volverá obligatorio a partir de agosto de 2026. Los administradores de sistemas empresariales deberán adaptar su infraestructura KMS para que sea compatible con esta nueva autenticación basada en hardware. Este paso podría poner fin a métodos piratas antiguos como KMS38.

Microsoft enfatiza que este cambio no solo combate la piratería, sino que también representa un paso fundamental hacia los sistemas operativos seguros del futuro. La autenticación basada en TPM forma parte de la estrategia a largo plazo de la empresa para anclar las licencias de software al hardware.