El telescopio PLATO, que la Agencia Espacial Europea (ESA) planea lanzar en 2027, no solo busca planetas similares a la Tierra en zonas habitables, sino también planetas similares a Venus. La Zona de Venus (VZ) se define como la región alrededor de una estrella donde el exceso de calor provoca la evaporación del agua y desencadena un efecto invernadero descontrolado. Los planetas en estas zonas pueden tener masas y tamaños similares a los de la Tierra, pero sus climas se han transformado por completo.

De los más de 6.000 planetas descubiertos hasta ahora, 384 se encuentran en la Zona de Venus. Sin embargo, la mayoría de estos planetas son del tipo super-Tierra, más grandes que la Tierra. PLATO permitirá descubrir una mayor cantidad de planetas del tamaño de la Tierra, especialmente en el límite externo de la Zona de Venus, justo antes de que la atmósfera se pierda por completo. Los investigadores estiman que PLATO descubrirá entre 170 y 280 planetas similares a Venus, de los cuales entre 40 y 80 podrían tener el tamaño de la Tierra.

Estos descubrimientos proporcionarán datos críticos para entender cómo Venus entró en una crisis climática. Aunque Venus y la Tierra son similares en su formación y propiedades físicas, la drástica diferencia en sus climas muestra cómo los planetas pueden evolucionar por caminos muy distintos. Dado que las estrellas que orbitan los planetas descubiertos por PLATO son brillantes, futuros telescopios podrán analizar sus atmósferas y determinar sus edades. Estos datos serán fundamentales para comprender si el clima de la Tierra es un caso raro o un resultado universal.