Los vehículos de servicio robótico, lanzados desde Cape Canaveral a bordo del cohete SpaceX Falcon 9, han iniciado su viaje hacia la órbita geoestacionaria. Estos vehículos están equipados con dos brazos robóticos flexibles desarrollados por el Laboratorio de Investigación de la Armada de EE.UU. Estos brazos podrán instalar pequeños módulos de propulsión en satélites en órbita, extendiendo su vida útil por años.
La NASA brinda apoyo a esta misión desde 2024 bajo un acuerdo institucional del gobierno. La misión aprovecha la experiencia adquirida en operaciones robóticas del Telescopio Espacial Hubble y de la Estación Espacial Internacional. El equipo de la NASA está desarrollando herramientas de simulación y análisis de software para operaciones en tiempo real en el espacio.
Cientos de satélites operan en órbita geoestacionaria, pero muchos son desactivados cuando se agota su combustible o su tecnología se vuelve obsoleta. Esta misión ofrece un método crítico para extender la vida útil de los vehículos espaciales y contribuye a modelos más eficientes y económicos para el comercio espacial.
