José Mourinho, en sus declaraciones tras la victoria 3-0 del Real Madrid ante el Santander, llamó la atención sobre la difícil atmósfera del estadio rival y la implicación de los jugadores. "El Sardinero es muy fuerte, aunque fuera 3-0 el partido se podría haber ganado por cuatro o cinco goles, pero cuando se marca solo un gol el rival se crece", afirmó.

Mourinho señaló que el equipo jugó fuerte durante la primera mitad, con un buen flujo de juego y salió con una buena sensación, calificando la semana de "ultracomplicado" (muy difícil) y subrayando que se logró una victoria importante.

Además, sin entrar en polémicas arbitrales, enfatizó que las decisiones de penalti cambian según el desarrollo del partido y que el árbitro lo hizo bien en general, mientras sigue gestionando la preparación del equipo para la Champions League.