Jared Landry, estudiante de doctorado en astrobiología en el Earth Life Science Institute de Tokio, ha utilizado muestras lunares del programa Apollo para estudiar la composición química de la atmósfera terrestre hace 3.500 millones de años. Su investigación revela que la atmósfera de la Tierra primitiva contenía niveles de dióxido de carbono cien veces superiores a los actuales y era rica en azufre.
El modelo de Landry sugiere que la atmósfera de la Tierra primitiva tenía altos niveles de dióxido de carbono y metano, lo que compensaba la debilidad de la luz solar. Las muestras lunares confirman la presencia de estos gases y muestran que proporcionaron el calor necesario para que la Tierra primitiva pudiera tener un océano líquido.
El trabajo de Landry contribuye a una mejor comprensión de la composición química de la atmósfera y los océanos de la Tierra primitiva. Este estudio también ofrece un modelo para investigar la composición química de las atmósferas y océanos de Marte y otros planetas.
