NASA lanzará los seis pequeños satélites de la misión SunRISE, diseñada para rastrear explosiones de radio provenientes del Sol, con el cohete SpaceX Falcon Heavy, en lugar del Vulcan Centaur originalmente planeado. Este conjunto de satélites formará una configuración en forma de X a una altitud de 35.000 km, actuando como un telescopio de radio para detectar explosiones solares antes de que alcancen la Tierra.
Los problemas con los propulsores de cohete de combustible sólido en los dos últimos lanzamientos del Vulcan Centaur llevaron a la U.S. Space Force a suspender temporalmente su uso para misiones de seguridad nacional. Esta situación influyó en la decisión de la NASA de transferir la misión SunRISE al Falcon Heavy, que ya ha transportado cargas de seguridad nacional y realizó su último lanzamiento en abril.
SunRISE forma parte del programa Explorers, gestionado por el Centro Espacial Goddard de la NASA. Los datos recopilados se utilizarán para mejorar los modelos de predicción de eventos del clima espacial, lo que es crítico para la seguridad de satélites, comunicaciones y astronautas.
