NASA anunció el lunes que ha ejercido las opciones contractuales de Boeing para el vehículo espacial Starliner, añadiendo dos misiones más y elevando el número total de vuelos a seis.

La agencia espacial indicó además que proporcionará 359 millones de dólares adicionales para apoyar la reconstrucción y certificación del sistema de control de reacción de la nave, con el fin de resolver los problemas de los propulsores surgidos durante el primer vuelo tripulado de prueba en junio de 2024.

Esta decisión responde a los planes de SpaceX de retirar sus plataformas Crew Dragon y Falcon 9 para centrarse en Starship, así como a la interrupción de la producción del cohete Atlas V.