NASA propuso un límite temporal de exposición al polvo (PEL) de 0,1 mg/m³ para misiones humanas a Marte, ajustado de forma conservadora basándose en datos del polvo lunar, debido a las propiedades tóxicas desconocidas del polvo marciano. El límite será aplicable a la exposición continua de 30 días y se enfocará en partículas menores a 10 micrómetros.
El grupo de trabajo redujo el límite de 0,4 mg/m³ del polvo lunar en un factor de tres, debido a factores desconocidos del polvo marciano, como su alto contenido de hierro y estructuras amorfas. Se analizó el potencial del hierro para generar especies reactivas de oxígeno, pero hasta ahora no se ha establecido una conexión directa con daño pulmonar. Por ello, el hierro se identificó como una sustancia prioritaria para futuras investigaciones.
El grupo reconoció que la masa total del polvo representa el mayor riesgo para la salud, pero también recomendó monitorear sustancias químicas como el cromo-6, el manganeso y el perclorato. En particular, el perclorato requiere un marco de gestión más amplio debido a otras vías de exposición, como la agricultura. El límite fue diseñado para considerar no solo la exposición continua, sino también picos breves, como la entrada de polvo en la nave tras actividades extravehiculares (EVA).
