La nave espacial LINK de Katalyst Space, encargada de elevar la órbita del Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, perdió el control al fallar dos de sus ruedas de reacción. Durante el fin de semana, la nave comenzó a girar y los análisis preliminares indican que dos de las tres ruedas de reacción ya no son funcionales y que se han producido algunas pérdidas en el sistema de propulsión de gas frío. A pesar de esto, LINK sigue recibiendo energía y mantiene comunicación con el equipo de Katalyst, mientras que los demás subsistemas principales funcionan como se esperaba. El equipo intenta estabilizar la nave en los próximos días utilizando sus motores de propulsión eléctrica para detener su rotación.
Una vez estabilizada LINK, Katalyst evaluará nuevamente la nave y actualizará los sistemas de navegación, guía y control para que funcionen con su nueva configuración. Luego, en colaboración con la NASA, determinará si el plan de aproximación y captura de Swift es seguro. Este desarrollo sigue a un problema de control anterior que ocurrió durante la fase inicial de puesta en servicio de LINK. En ese momento, Katalyst informó de un problema en una de las tres ruedas de reacción, pero logró restaurar un control estable y una comunicación confiable mediante correcciones de software de vuelo y actualizaciones operacionales.
