NASA aplicó a la sonda Voyager 2 un ajuste de energía denominado 'Big Bang', logrando extender la duración operativa de sus instrumentos científicos restantes. Esta intervención tiene como objetivo que la sonda, que lleva en misión desde 1977, continúe recopilando datos en el espacio interestelar.

La batería nuclear de plutonio, que pierde aproximadamente cuatro vatios cada año, ha reducido los márgenes de energía a un nivel crítico. Los ingenieros lograron ahorrar energía al desactivar algunos sistemas no científicos y al emplear alternativas de menor consumo; de este modo, los tres instrumentos restantes pueden operar al menos un año más.

Se informó que el mismo ajuste está previsto para Voyager 1 en los próximos meses; se debe recordar que la señal de una sola dirección tarda aproximadamente 24 horas en llegar y que Voyager 1 se encuentra a 171 UA, mientras que Voyager 2 está a 142 UA. Además, se recordó que cada sonda partió con diez instrumentos y que actualmente Voyager 2 solo conserva tres.