Neill Blomkamp, en colaboración con la empresa de producción basada en IA Barley Studios, presentó 'Nightborne', un cortometraje de 13 minutos generado completamente por inteligencia artificial utilizando el modelo Seedance 2.0 de ByteDance. La historia sigue a un piloto estadounidense herido en la guerra y transformado por el estado en un soldado zombie. Aunque se utilizan los rostros y voces de actores humanos, todas las imágenes fueron generadas por IA y ensambladas mediante recortes breves.

Los diálogos y los textos de fondo en la película contienen indicios evidentes de que la IA no comprende plenamente el comportamiento humano: énfasis artificiales en las voces, textos sin sentido en el fondo y expresiones inconsistentes de los personajes revelan que la tecnología aún tiene limitaciones para replicar con precisión el rendimiento humano. Blomkamp define el proyecto como un "punto de partida experimental" y tiene como objetivo producir una película completa en el futuro.

Sin embargo, los críticos señalan la ausencia de una voz artística coherente y argumentan que las limitaciones actuales de la IA son insuficientes para enriquecer la narrativa. La película muestra más similitudes con videos previos generados por Seedance 2.0 que con el libro original, convirtiéndose en un ejemplo para quienes sostienen que la tecnología no reemplaza el arte, sino que lo debilita.