Según el nuevo Earth Observation Satellite Systems de Novaspace, se prevé que, hasta 2035, se lancen más de 6,500 satélites de observación terrestre (EO) y que se obtengan ingresos de producción de 155.9 mil millones de dólares. El informe indica que este aumento se basa en los esfuerzos de los gobiernos por ampliar sus capacidades soberanas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).

Los usuarios de defensa ya no priorizan solo la resolución de imagen, sino también la frecuencia de revisita, la continuidad y la cobertura de áreas extensas; esto incrementa la demanda de constelaciones más grandes y de integración de sensores múltiples (SAR, óptico, RF). Además, el “Skyscraper Model”, centrado en la estandarización de la estructura del satélite y la integración de cargas avanzadas, está siendo adoptado rápidamente.

Para gestionar estas constelaciones en expansión, aumenta la necesidad de interoperabilidad, federación y soluciones de gestión de flotas, lo que impulsa una mayor convergencia entre los mercados comercial y de defensa. No obstante, las cifras son estimaciones y el número final de lanzamientos puede variar según decisiones políticas, financiación y capacidad de lanzamiento.