La Policía Metropolitana de Londres amplió su flota de vehículos eléctricos de dos ruedas de alta potencia con el objetivo de capturar a los delincuentes. Con la incorporación de 20 nuevas bicicletas eléctricas, la flota alcanzó los 25 vehículos.

Estas ligeras bicicletas eléctricas pueden alcanzar aproximadamente 80 km/h, saltar aceras, subir escaleras y acceder a espacios estrechos donde no pueden entrar las motos o vehículos policiales tradicionales. En uso civil, al superar los 250 W y los 25 km/h, estos vehículos suelen clasificarse como motorizados y están sujetos a requisitos de registro, seguro y otras obligaciones.

La policía emplea estos vehículos, junto con drones, para combatir delitos que requieren una fuga rápida, como el robo de teléfonos, cubriendo la brecha de movilidad. Sin embargo, el estatus legal de este tipo de bicicletas motorizadas en vías públicas sigue siendo objeto de debate; la policía no ha aclarado bajo qué marco jurídico utilizan estos vehículos.