La inteligencia artificial genera y procesa grandes cantidades de datos, lo que aumenta el consumo de energía. Un equipo de investigación de la Universidad de Edimburgo ha desarrollado un nuevo marco matemático para reducir el consumo de energía en tecnologías de memoria magnética.
Este marco tiene como objetivo optimizar el cambio del campo magnético para realizar cambios en el estado magnético con menos energía.
Los investigadores sugieren que este método puede reducir el consumo de energía en miles de veces.
