Las herramientas de programación con inteligencia artificial generan nombres ficticios de paquetes, repositorios o definiciones de habilidades según las instrucciones de los usuarios. Estos nombres aparecen repetidamente en recursos como paquetes npm, nombres de dominio web o habilidades de herramientas. Los atacantes registran previamente estos nombres predecibles y colocan código malicioso dentro de ellos. Cuando los usuarios solicitan estos nombres a través de sus herramientas de IA, el sistema descarga y ejecuta automáticamente el contenido malicioso.

Este ataque se denomina HalluSquatting y utiliza el mismo error fundamental que los ataques previos de slopsquatting y phantom squatting: los sistemas aceptan un nombre no verificado como si fuera legítimo. La diferencia es que en este ataque, el atacante no necesita engañar a un usuario. La herramienta de IA, con sus propios privilegios, descarga y ejecuta directamente el código malicioso. Así, no se requiere phishing, robo de contraseñas ni explotación de dispositivos para crear una botnet.

Las herramientas de seguridad tradicionales no pueden detectar este ataque. Los certificados SSL, DNSSEC y los escáneres de paquetes verifican solo la existencia del recurso, no su autenticidad. La solución consiste en verificar los paquetes antes de descargarlos. Los recursos deben obtenerse exclusivamente a través de un catálogo previamente auditado y gestionado por la propia organización. De este modo, cuando la herramienta de IA encuentre un nombre no verificado, no descargará nada y el ataque se previene.