Investigadores de la Universidad de Yale lograron dirigir partículas cargadas con medicamentos a las profundidades de biopelículas utilizando un gradiente de sal. Este método supera la barrera que representa la matriz polimérica densa de las biopelículas para la distribución de medicamentos, ofreciendo un avance prometedor en el tratamiento de biopelículas que presentan riesgo de infección en implantes médicos. Los investigadores señalaron que el gradiente de sal permite que las partículas penetren más profundamente en las biopelículas y que este método tiene el potencial de reducir la dosis de medicamentos.
La densidad de las biopelículas es un factor crítico que afecta el éxito de este método. Los investigadores observaron que a medida que aumenta la densidad de las biopelículas, disminuye la capacidad de las partículas para penetrar en profundidad. Además, partículas de 1000 nanómetros de tamaño penetraron más profundamente que partículas de 40 nanómetros, lo que demuestra que este método puede optimizarse según las condiciones de las biopelículas.
Los investigadores sugirieron que este método también podría desencadenar una deformación mecánica en las biopelículas. Sin embargo, señalaron que el potencial de este método para limpiar completamente las biopelículas aún no ha sido probado. La investigación transformó la densidad de las biopelículas en un parámetro de diseño, definiendo así el marco temporal en el que este método puede aplicarse.
