Investigadores de la Universidad de Duke han desarrollado un biomaterial inyectable para reparar los espacios vacíos causados por lesiones traumáticas en modelos de ratones. Este método convierte la zona dañada en un centro de curación, promoviendo la formación de nuevos vasos sanguíneos y fibras nerviosas. El tratamiento restableció casi a niveles normales las habilidades motoras de los ratones.
El tratamiento se basa en un material llamado MAPS (microporous annealed particle scaffolds), que se inyecta en los espacios vacíos de los ratones después de una lesión traumática. Este material deja espacios para que las células entren y se forme nuevo tejido, apoyando así el proceso de curación en la zona dañada. Las vesículas extracelulares (EVs) obtenidas de células astrocitos se unen al material, dando forma a la respuesta inmunitaria.
Los investigadores señalaron que este método ha dado resultados prometedores en ratones. Sin embargo, se necesita más investigación para su aplicación en humanos. Actualmente, se está trabajando en el uso de astrocitos producidos a partir de células madre humanas y en el control de las condiciones de producción de estas células.
