Nvidia, enfrentada a una demanda de chips de IA que supera la capacidad de producción, está realizando pagos anticipados por miles de millones de dólares para expandir las instalaciones de gigantes como TSMC, SK hynix, Samsung y Micron, así como de proveedores de sustratos y empaquetado. La empresa, que obtiene el 92,5 % de sus ingresos de centros de datos, ha activado esta estrategia para evitar cuellos de botella en su cadena de suministro.