Investigadores de la Universidad de Washington monitorearon durante 10 años el impacto del desarrollo en los suburbios de Seattle sobre la diversidad de aves. Descubrieron que cuando los desarrollos conservan la vegetación local y el dosel arbóreo, se mantiene una mayor diversidad de especies de aves. Esta diferencia fue más notable en especies sensibles que tienden a evitar a los humanos, como el Wilson's warbler y el Swainson's thrush, que se desempeñaron mejor en desarrollos con enfoque de conservación.
Los investigadores clasificaron a las aves en tres grupos: evitadoras, adaptables y beneficiadas. Las evitadoras eran aves forestales locales; las adaptables incluían especies como los gorriones y los ruiseñores; y las beneficiadas eran aves como los cuervos, las palomas y los colibríes, que se benefician de la interacción humana. Durante el proceso de desarrollo, la diversidad de especies fue mayor en los años intermedios, pero a medida que avanzaba la construcción, las poblaciones de evitadoras y adaptables disminuyeron.
Estos resultados llegan en un momento crítico para las poblaciones de aves en Washington. En Seattle, el número y la diversidad de aves han disminuido, mientras que la presión del desarrollo aumenta. Los investigadores destacaron la importancia de considerar a las especies sensibles en la planificación del desarrollo y recordar que no todos los grupos de aves reaccionan de la misma manera.
