En un podcast, el showrunner Steve Maeda reveló que para la adaptación live-action de One Piece en Netflix se previó inicialmente una primera temporada de solo 5 episodios, con grandes cambios narrativos y un presupuesto recortado.
Eiichiro Oda adoptó una postura firme ante los directivos de Netflix para que no se alterara el acuerdo inicial, diciendo «Esto no es lo que acordamos», lo que fortaleció la posición del equipo de producción.
Gracias al peso de Oda en la industria, la serie se estrenó con una primera temporada de 8 episodios y actualmente se encuentran en marcha los preparativos de la tercera temporada.
