Las partículas nanométricas con recubrimiento de sangre fueron desarrolladas para vencer al cáncer de mama resistente a medicamentos. Estas partículas nanométricas están recubiertas con componentes sanguíneos y, por lo tanto, no son reconocidas por el cuerpo como extrañas.

De esta manera, pueden llegar a los sitios tumorales de manera más efectiva y destruir las células cancerígenas.

Los investigadores informaron que estas partículas nanométricas lograron una reducción del 100% de los tumores y suprimieron las metástasis pulmonares en un 90%.