El glioblastoma puede formar células del cáncer microscópicas en el tejido cerebral y, por lo tanto, es muy difícil de eliminar por completo. Los cirujanos deben eliminar tanto tumor como sea posible sin dañar las áreas circundantes. Sin embargo, la barrera hematoencefálica limita la capacidad de los medicamentos y la radioterapia para llegar al cerebro.
Estos desafíos contribuyen a que la tasa de supervivencia a cinco años sea solo de aproximadamente el 7%. Los investigadores han desarrollado una plataforma de nanozim 'golpe doble' para resolver estos problemas.
Esta plataforma actúa como guía para los cirujanos durante la cirugía y luego proporciona un tratamiento de limpieza dirigido después de la cirugía. El material se activa con luz infrarroja cercana y ayuda a eliminar las células del cáncer.
