Pato Donald debutó en la pantalla en 1934 con la corta película 'The Wise Little Hen' de Walt Disney. Con un carácter grande, egoísta y burlón, rápidamente ganó al público. Gracias a esta diferenciación, un año después apareció como personaje secundario en los cómics de Mickey Mouse y, en 1938, ganó su propia serie de cómics a manos de Al Taliaferro. En esa misma época se sumaron a la historia familiares como Gus y Daisy.
A lo largo de los años, el personaje evolucionó de ser el 'héroe con culpa' de Disney a ocupar un papel inesperado en los videojuegos. En la serie Kingdom Hearts, Donald no es solo un compañero de aventuras; con el hechizo Zetafulgor, alcanza una potencia que incluso supera a los dioses de Final Fantasy. Este salto de un pato parlante en los años treinta a uno de los magos más poderosos de un universo JRPG demuestra cómo el diseño de personajes puede mantener su valor de marca a lo largo de nueve décadas; la decisión de Square Enix de otorgarle el poder Zetafulgor prueba que los personajes con licencia cruzada pueden traducirse en ventaja mecánica dentro del juego.