Patrimonio Nacional está desarrollando un método de limpieza sensible para las lámparas históricas en el Palacio Real, utilizando un sistema especial de piscina y trípodes. La edificación, que cuenta con más de 200 lámparas históricas, separa las lámparas de las paredes, las coloca bajo una piscina y las fija con trípodes para aplicar un enfoque delicado.
Mientras el líquido que podría precipitarse se recoge bajo el sistema, las piezas se descomponen y se secan con cuidado antes de que ocurra daño por humedad.
Este procedimiento, basado en 40 años de experiencia, va más allá de simplemente usar agua, representando un proceso tecnológico desarrollado específicamente para la conservación del patrimonio arquitectónico.
