Perú ha convertido sus antiguos tanques T-55 en unidades modernas denominadas Tifón-2A mediante un proceso de modernización, evitando así los elevados costos derivados de la adquisición de nuevos vehículos de combate.
Sergi Casanave, ingeniero peruano, desarrolló este proyecto en colaboración con la empresa ucraniana bajo control estatal KMDB, modernizando 300 tanques T-55 en unidades operativas.
El modelo Tifón-2A pesa 47 toneladas y cuenta con un motor de 1.050 CV del tipo 5TDFMA, en lugar del original de 580 CV, así como un cañón de 125 mm KBM-1M y capacidad de visión térmica.
Este proyecto de restauración y modernización representa una solución económica eficaz para actualizar el ejército peruano sin recurrir a la compra de nuevos tanques.
