El ministro de Comercio e Industria de Inglaterra, Jonathan Reynolds, anunció la intención de simplificar las normas de reporte de pequeñas y medianas empresas (PYME) y eximirles totalmente de algunas obligaciones de llenado de formularios.

El gobierno británico estima que estos cambios supondrán un ahorro de 450 millones de libras al año para las empresas del país.

El periodo de consulta comenzará el 7 de septiembre.