En un podcast publicado esta semana, se informó que un agente de policía instaló una cámara de vigilancia falsa para atrapar a un vándalo.

Aunque la cámara parecía un dispositivo real, en realidad era una imitación inoperante; esta situación pone en cuestión la validez legal de acusar al vándalo de dañar una propiedad inexistente.

El marco legal de las tácticas de vigilancia falsa sigue sin estar claro; no hay información precisa sobre cuán extendido es su uso por parte de la policía ni cómo se regulará en el futuro.